Al igual que sucediera hace unos años con la edición del doble disco grabado en el órgano de Santa María por el concertista italiano Francesco Cera, nuevamente la revista alemana Organ -Journal für die Orgel se ha ocupado del nuevo disco de Miguel del Barco Díaz con música de Aguilera de Heredia. El nuevo disco, igualmente editado por Brilliant Classics, ha conseguido la máxima clasificación discográfica, en este caso los “cinco tubos” con los que se calificación las mejores grabaciones discográficas del año.

La revista Organ – Journal für die Orgel es una publicación de música en alemán y distribuida en 21 países de todo el mundo. La crítica del disco lleva la firma del doctor Johannes Ring, que fue también el autor de la anterior recensión del disco de Francesco Cera y es especialista en música de teclado de los siglos XVI y XVII. En referencia a la música de Aguilera de Heredia y al órgano de Garrovillas, el doctor Ring escribe “así podemos acercarnos al sonido auténtico: estamos haciendo arqueología musical. Trabajo y ajuste de los instrumentos. Ahora le toca al oyente abrir su mente a la música de Aguilera de Heredia“.Anteriormente había escrito lo siguiente: “Este órgano renacentista no solo es el órgano tocable más antiguo de España, también pertenece al venerable círculo de los órganos más antiguos de Europa, que gracias a un esmerado cuidado, la autoconfianza regional y una exitosa restauración (GAC de Graaf, 1990) se ha mantenido un instrumento característico. Data de mediados del siglo XVI”. Al final del comentario incluye esta consideración tan ilustrativa. “Y aquí todavía se celebra vívida y virtuosamente en un órgano renacentista en el que Miguel del Barco Díaz parece sentirse completamente a gusto. Un instrumento sin registros de lengüeta, el núcleo (europeo) de los desarrollos organísticos, donde el diseño sin efectos, la agógica, el virtuosismo, la paciencia y la abnegación determinan el primer plano. Siempre sigue siendo una música muy buena, espiritual y a veces algo humorística. ¡Bon proveggio!“

 

Reproducimos a continuación, el artículo publicado en la revista alemana y de referencia en toda Europa:

Sebastian Aguliera de Heredia: Música para órgano
Miguel del Barco Díaz en el órgano renacentista de Santa María de la Consolación
en Garrovillas de Alconétar (España)
Editor/Etiqueta: Brilliant 96180 (2021)
publicado en: organ – Journal für die Orgel 2021/04 , página 62
Valoración: 5 de 5 tubos de órgano

Sebastián Aguilera de Heredia (1561-1627) es el más importante compositor español de música para teclado de su época, y el órgano renacentista de Garrovillas es el más antiguo de España que se puede tocar y uno de los más antiguos de Europa. Esta interacción resume la razón por la que no se pueden evitar estos 75 minutos de música de órgano.

Espacialmente, el compositor y el órgano no tienen nada en común a primera vista. Sebastián Aguilera de Heredia vivió y trabajó en el noreste de España. Se le considera el fundador de la escuela de órgano de Zaragoza, con importantes compositores como José Ximénez y Andrés de Sola. Garrovillas de Alconétar es un pequeño pueblo del oeste, no muy lejos de la frontera con Portugal, con gran tradición, autoestima regional y cuidado cultural cariñoso, que es plenamente consciente de su dimensión europea. Desde esta localidad extremeña de 2.000 almas hasta Zaragoza hay unos 600 kilómetros.

Nos gusta asociar la música de órgano del Siglo de Oro (1550- 1680) con magníficos instrumentos de gran tamaño equipados con trompetas reales como potentes registros horizontales. Sin embargo, estos órganos sólo desarrollaron sus cantidades visuales y tonales a partir de finales del siglo XVII, mucho después de la muerte de nuestro maestro. Segovia, Sevilla, Salamanca, Córdoba y otras catedrales, monasterios e iglesias parroquiales pueden inspirar con estos instrumentos. Una pista del folleto en inglés es útil. El órgano renacentista de Santa María de la Concolación (https://organodegarrovillas.es) corresponde al tipo de instrumento que Aguilera de Heredia tenía habitualmente entre sus dedos. Así podemos acercarnos al sonido auténtico: estamos haciendo arqueología musical. Trabajo y ajuste de los instrumentos. Ahora le toca al oyente abrir su mente a la música de Aguilera de Heredia.

Quizás las monotemáticas Obras [= Tientos] del maestro zaragozano parezcan un poco monótonas a primera vista. Pero es el arte del organizador praeceptor desarrollar un tema de forma inteligente y ambiciosa. La variedad musical tiene lugar en varios niveles; esto se puede rastrear particularmente bien en el nivel rítmico. La síntesis de Heredia de las ideas temáticas, melódicas y rítmicas, las glosas, el seccionamiento, las varietas y la amplitud de las composiciones individuales es ejemplar, como la de su gran colega portugués P. Manuel Rodrigues Coelho (1555- 1635).

No parece que haya sido un gran golpe en la historia de la música cuando los «registros divididos» se hicieron audibles en Zaragoza. En 1605 (1610, Grenzing), el organista de la catedral inició la reconstrucción de su órgano. El pecho dividido, un teclado dividido entre do´ y do-agudo´ -medio registro- permitía tocar con independencia tonal en los registros de agudos y graves. Los títulos de las obras en las fuentes de Aguilera proporcionan las primeras pistas sobre este método de composición y ejecución. Asimismo, encontramos el término falsa por primera vez en la obra de Aguilera. Simplemente, en Tientos de falsas ("falsas"/ disonantes) las disonancias se resuelven progresivamente en disonancias. Sin embargo, Bernardo
Clavijo del Castillo (1545- 1626) es considerado el importador napolitano de este arte de dureza y reserva [durezze e ligature].

Coge unas hojas de lechuga finas, unas aceitunas, unos aros de cebolla tiernos, un poco de sal, guindilla y ajo, aliñados con aceite – ensalada. Como un rebote, entre las 18 obras para órgano -cinco litúrgicas, cuatro para registros divididos, tres falsas y cinco tientos polifónicos- de Aguilera, ¡hay una ensalada musical! Aunque aquí también se utilizan todos los recursos compositivos de las Obras / Tientos, la intención de este plato musical es una ensalada a través de la receta rapsódica. Una obra de la literatura organística de siempre, una obra de éxito de los tiempos anteriores a Bach y Widor.

Y aquí todavía se celebra vívida y virtuosamente en un órgano renacentista en el que Miguel del Barco Díaz parece sentirse completamente a gusto. Un instrumento sin registros de lengüeta, el núcleo (europeo) de los desarrollos organísticos, donde el diseño sin efectos, la agógica, el virtuosismo, la paciencia y la abnegación determinan el primer plano. Siempre sigue siendo una música muy buena, espiritual y a veces algo humorística. ¡Bon proveggio! Johannes Ring